Muchas veces cuando una familia decide viajar y tiene un recién nacido consigo, se hace difícil encontrar un medio transportable y seguro para que el bebé pueda dormir tranquilo en un lugar que no sea su cuna. Es debido a esta necesidad que las cunas de viaje se lanzan al mercado, probando ser de mucha utilidad para las familias que acostumbran a viajar o pasar el fin de semana en diferentes lugares.
La cuna no es lo único en lo que debe pensar cualquier nuevo padre, siendo el colchón de cuna otro elemento indispensable para la comodidad de su pequeño hijo. Aunque suene curioso, es uno de los elementos de los cuales los padres más suelen olvidarse, viéndolo como parte implícita dentro de lo que es la compra de una cuna, lo cual vale decir que en algunos casos es cierto pero no justamente en todas las ocasiones. Lo que nos toca apreciar en esta ocasión es justamente ello, qué colchones pueden resultar favorables para un recién nacido y su cuna.
Las medidas ya suelen venir preestablecidas, siendo lo más común hallar los de un metro por cincuenta centímetros o metro veinte por sesenta centímetros, todo dependiendo del tamaño de la cuna en sí. Otro punto destacado es el material de la cuna, es aquí como hallamos como los más comunes a los de goma espuma, al fin al cabo no tan recomendables pese a ser económicos ya que pueden convertirse en hogar de microorganismos que pueden ser perjudiciales en los bebés debido a ser más sensibles a estos agentes externos. Los de látex o viscolástica se vuelven una buena alternativa debido a tener mayor adaptación al cuerpo del bebé, siéndole mucho más cómodos.