Mucha gente se vuelve reacia a la idea de poder comprar muebles que sean usados, ante lo cual si se trata de una idea de superioridad de los artículos nuevos ante los viejos se está en todo un error. Son muchos los factores por los que un mueble usado puede considerarse como tan buenos como cualquier otro, inclusive contando con un mayor valor debido a poder considerarse como un bien original propio de un estilo específico en una época también específica, por lo tanto se puede decir que vienen con historia propia.
Los muebles usados además, en caso de no ser demasiado antiguos pueden presentar un costo mucho más económico que cualquier otro, y en caso de presentar alguna marca de uso bien se puede llevar a restaurar, lo cual igualmente va a presentar un costo menor a lo común. Los mercados de pulgas y tiendas de artículos de segunda mano son favorables aquí.
Buscando entre los viejos muebles dejados de lado por nuestros familiares o amigos podemos encontrar verdaderas joyas de la decoración casera, siendo mejor en muchos casos que comprar el nuevo artículo decorativo de moda.