Una manera de refrescarse cuando el calor hostiga al medio día, es un delicioso baño en una piscina; si eres de las personas que cuenta con un espacio disponible en el jardín de la casa y no tienes mucho presupuesto, este post es para ti. Las piscinas redondas que levantan en el suelo, son mucho menos costosas que mandar a hacerse una desde tierra. El día de hoy aprenderemos como explotar al máximo este espacio y poner tu piscina redonda para que la puedas aprovechar junto a amigos y familia.

Piscinas Redondas: Piscinas de Forma Circular

Para ello necesitarás la ayuda de un amigo o familia, debes adquirir la piscina y leer las instrucciones del fabricante. Hoy trabajaremos con una piscina de 24 pies de entorno (7.3m) deberás medir bien la zona y añadir unas pulgadas de más al perímetro para que puedas trabajar mejor. Después de nivelar el suelo, vamos a cavar apoyados en una línea de cuerda (para comprobar el nivel). Deberás colocar estacas de maderas a unos 30 centímetros del suelo en cada lado de la zona. Luego posiciona piedras donde estarán los postes del marco de tu piscina. Ahora cavaremos una zona del tamaño de los bloques donde los lados están bajo tierra, siempre manteniendo las piedras niveladas.

Una vez que ya tenemos el terreno cavado, añadiremos una capa de 2 cm de arena y la nivelamos con un rastrillo. Lo que sigue a continuación es montar la piscina.

Según las directrices del fabricante vamos a montar las vías de la piscina, desenrollamos la pared de la piscina poniendo la parte inferior en las vías. Aseguramos la pared con los pernos y tuercas que vienen en la caja de la piscina, luego cubrimos los pernos con cinta de conducto. Ahora vamos a elaborar una pared biselada por toda la parte inferior interna de las paredes de la piscina con arena, dicha pared debe tener 15 cm de alto y en un ángulo de 45 de grados. Podemos utilizar espuma preformada para reemplazar la arena.

El siguiente paso es colocar el revestimiento de la piscina para ello la desplegamos desde el centro distribuyendo todo de manera uniforme en torno a las paredes internas de la piscina. Luego jalamos de los bordes del revestimiento hacia arriba, solapando los bordes de la pared superior uno 15 cm, utilizando la albardilla para fijarlo en su sitio. Ya casi vamos terminando y solo queda unir los postes de la piscina de acuerdo a las directrices del fabricante, ponemos los rieles procurando que estén uniformes en los bloques de piedra que pusimos hace un instante.

Traemos la manguera y llenamos la piscina con agua lentamente. Ajustamos el revestimiento como sea necesario para que el agua no ejerza presión en los bordes. Cuando tengamos nuestra piscina redonda llena solo unimos los rieles superiores.

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