Nunca está de más tener una cama extra en la casa destinada a poder ser útil para visitas inesperadas en horario nocturno, pero, para no terminar comprando un colchón que termine ocupando un mayor espacio en una habitación que puede terminar siendo aprovechada de mejor modo que tan solo albergando huéspedes de forma muy ocasional, lo mejor es optar por un colchón inflable que se pueda guardar de forma mucho más compacta cuando no se use.

Colchones Inflables: Colchones de Plastico Blanco Faciles de Inflar

Los colchones inflables suele ser de plástico blando como principal material, lo cual ayuda a que se pueden comprimir a un tamaño mínimo y fácilmente inflar. Con relación a su tamaño, muchos llegan a tener un similar metraje que cualquier cama común y corriente personal, mientras que su altura cuenta con un mínimo de 20 centímetros aproximadamente. Para ahorrarse el trabajo de rellenarlos uno puede buscar aquellos colchones que cuentan con un sistema automático que hace que cuando se conecta a una toma eléctrica se empiece a inflar por sí solo.

Colchones Inflables: Colchones de Plastico Blanco Faciles de Inflar

Con relación a su comodidad, lógicamente es distinta a la de un colchón común, pero si es que se toma justamente como un colchón que se utilizará muy esporádicamente no existe mayor problema al respecto.

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