Los cercos no solo sirven para proteger nuestra propiedad de eventuales peligros como robos o la intromisión de animales no deseados (como los perros del vecino u otros más peligrosos si vivimos en el campo) sino que también pueden ser un bonito complemento para rodear el perímetro de tu casa que también puede tener un estilo original.

Cercos, Mallas y Enrejado de Madera para Jardín

Generalmente las cercas de carril están hechas con una, dos o tres barandillas horizontales o verticales soportadas por postes colocados en intervalos por toda la estructura. En este post conocerás tres de las más convencionales de cercas de madera.

La primera es la cerca de carril partido, que también se conoce como vallas de tronco, porque están fabricadas por troncos de árboles que se han divido en rieles. Para crear su estructura se suelen cortar longitudinalmente del tronco del árbol en cuartos. El resultado final es un cuarto de cilindro de madera que tiene un corte de separación sólido en el ángulo recto de un lado y un fino acabado redondeado en el otro.

Cercos, Mallas y Enrejado de Madera para Jardín

Otro modelo es la cerca de carril de vinilo; éstas te permiten decorar tu jardín o terreno de diversos colores. Las cercas de vinilo tradicionales se venden en color blando, pero también existen colores canela, marrón, almendra y beige. Son buenas porque necesitan poco mantenimiento y rara vez se pudre, deforman o astillan, convirtiéndose así en la opción perfecta para jardines y patios modernos.

Por último tenemos el cercado de carril único. Este cercado como su nombre lo menciona, solo posee un carril horizontal. Este tipo de valla suele ser muy corta (de aproximadamente de 1 a 3 metros de altura) y se emplea más para los bordes de jardines de flores ayudando a que las plantas y las flores se aprecien en su totalidad. Este carril de vallado único por lo general se ubica en la parte superior de cada soporte y se fija con una correa de metal. Son muy fáciles de instalar.

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